





















Es un tipo de contraventana o persiana exterior formada por lamas, fijas o móviles, que protege la ventana de la luz solar directa, mejora la privacidad y aporta ventilación controlada. Es habitual en climas cálidos y aporta un carácter estético mediterráneo a la fachada.
La mallorquina suele tener lamas orientables que permiten regular la entrada de luz y aire sin abrir por completo, mientras que la contraventana convencional es más cerrada y su función principal es de protección y oscurecimiento total. En la práctica, muchas mallorquinas funcionan como un tipo específico de contraventana.
La mosquitera protege el hogar de la entrada de insectos permitiendo mantener ventanas y puertas abiertas para ventilar. Existen modelos con marco de aluminio, PVC o madera, y mallas de fibra de vidrio, poliéster o metal, según el nivel de resistencia y visibilidad que necesites.
Sí, al añadir una capa adicional sobre la ventana, contribuyen a reducir la pérdida de calor y a amortiguar el ruido exterior, sumándose al aislamiento que ya ofrece la ventana principal.